Matrimonio

Apaga el fuego a tiempo!

Hace muuuchos años cuando mis papás eran pastores en Celaya, llegó a la iglesia un matrimonio con sus 3 hijas -Dalila, Niky y Dajaira- mas o menos de mi edad y al poco tiempo nos convertimos en mejores amigas, siempre estábamos juntas, hacíamos pijamadas, jugábamos a la “iglesita” una predicaba, otra oraba por las demás, otra recogía la ofrenda y así, algunas veces terminábamos llorando porque realmente sentíamos el poder de Dios con nosotras! Ahora todas vivimos en diferentes ciudades sirviendo a Dios!

En esta ocasión tengo el enorme gusto de que Dalila quien por 23 años ha estado pastoreando junto a su esposo en diferentes iglesias en México escriba este increíble Post, el cual creo que toda mujer debería leer y ponerlo en práctica!

Ponte cómoda, trae tu cafecito y leé con mucha atención…

Mis amadas hermanas es para mi una hermosa experiencia el poder escribir algo que pueda ayudarles en su vida diaria. Hace unos días estaba pensando que podría escribir que pudiera ayudar a cada una de ustedes y le preguntaba a Dios… Señor Dios qué puedo compartir con las lindas hermanas que estarán leyendo esto, esperando recibir algo de ti. Así me fui a dormir, teniendo esto en mente.

En la madrugada de esa noche me desperté pensando aun en ello. Cuando me volví a acostar tuve un sueño…
En el sueño veía una hermosa casa, con muchos detalles que la hacían verse hermosa, la sala tenía unos muebles muy bonitos, cortinas que hacían un bello juego con el color de la sala, veía una cocina con cosas que hacían la hacían lucir muy bien, en la parte de arriba estaban las recámaras, también tenían hermosas cortinas y unos muebles de madera muy bonitos, esta era la casa de un “policía”. Me imagino que era un buen  policía porque en su sala tenia muchos reconocimientos, también tenía una hermosa esposa y sus hijos. En el sueño vi que de repente comenzaba un pequeño fuego y las personas que estaban por ahí le decían “Hay que hablarle a los bomberos para que apaguen el fuego”. El policía les contestaba, “NO” yo soy policía y estoy capacitado para apagar el fuego, además es un fuego muy pequeño que puedo apagar fácilmente. El fuego se fue haciendo mas grande y el policía no podía apagarlo, así que nuevamente la gente que estaba por ahí le volvieron a decir, “Hay que llamar a los bomberos!”. Y el volvió a responder, “claro que NO”, yo estoy capacitado para apagar el fuego, no voy a llamar a los bomberos, yo puedo solo. Poco a poco la casa se iba consumiendo en llamas y las personas seguían diciéndole que le llamara a los bomberos a lo que el seguía respondiendo lo mismo. Su esposa y sus hijos con lágrimas en los ojos le rogaban que por favor llamara a los bomberos, que el fuego ya estaba muy fuerte y que acabaría con su casa, con sus cosas, con lo que habían construido juntos con mucho esfuerzo,  a lo cual el seguía respondiendo lo mismo, que el lo haría, que estaba capacitado.

A mi me dolía mucho ver todo esto, ver como toda la hermosa casa, sus bellas cortinas y todo lo que había ahí se estaba quemando. El fuego comenzó a quemar todo, ya estaba muy fuerte, el policía corría de un lado para otro pero NO podía apagarlo, cuando el fuego ya casi terminaba de quemar todo, el volteó a ver a su familia, la cual estaba llorando mucho y les dijo… “Ya voy a llamar a los bomberos, no se preocupen, no lloren”. A lo que su esposa muy triste contestaba: “Ya para qué, ya todo lo que teníamos se ha terminado”. El policía llamo a los bomberos, los cuales llegaron rápidamente y en cuestión de minutos habían terminado con el fuego. Cuando los bomberos estaban apagando el fuego, el tenía abrazada a su familia y les decía, no se preocupen, los especialistas en esto terminaran con el fuego. Al terminar  los bomberos de apagar el fuego, la hermosa sala con sus bellas cortinas, la cocina, los cuartos y los muebles de madera que estaban en ellos, se habían quemado completamente. El policía tomo a su familia y les dijo: ven el fuego se ha terminado, podemos empezar de nuevo, a lo que la esposa le respondió: No queremos comenzar de nuevo, lo que queríamos es que llamaras a tiempo a los que podían apagar el fuego desde un principio! Ahí mi sueño terminó.


Cuando desperté me quede pensando en ese sueño, sabiendo que Dios quería enseñarme algo, así que vine a Dios y le pregunte. “Señor, que significa ese sueño?” Y Dios me contestó: Querías compartir algo con las mujeres, pues bien el sueño que tuviste es lo que está pasando en muchas familias.

Hay familias en las que ha comenzado a encenderse un pequeño fuego, pequeños detalles que están pasando con sus hijos o con sus esposos, a los cuales las mujeres están diciendo:  NO  hay problema! eso se apaga fácil. Por ejemplo: madres que saben que sus hijos están viendo pornografía o están masturbándose y sus conocidos le dicen; busca ayuda! a lo cual ellas contestan, no es tan grave, yo puedo hablar con ellos, no se preocupen. Esposos que cada vez llegan mas tarde de su trabajo y se encierran sin platicar nada, y la gente les dice: oye algo le esta pasando a tu esposo, y ellas responden; no es nada, solo esta cansado, yo hablo con el. Y cosas parecidas. Están viendo como el fuego de los problemas y las situaciones están acabando con lo que les costó mucho trabajo lograr y NO quieren pedir ayuda. Hasta que el fuego ha acabado completamente con su familia, entonces quieren buscar a los especialistas que puedan apagar el fuego, pero ya es demasiado triste.


Yo soy pastor desde hace 23 años junto a mi esposo el Rev. Natanael Montes de Oca y he visto en las iglesias muchos casos parecidos a lo ocurrido en mi sueño. Familias que se están terminando porque piensan que ellos solos pueden salir adelante y cuando se dan cuenta su familia esta completamente destruida.
 Cuando han llegado familias a buscar ayuda con nosotros les preguntamos, hermanos, porque NO vinieron antes? y oímos respuestas tales como: pensé que podíamos salir solos adelante u otras como, me daba pena venir a darles mas cargas de las que ya tienen.


 Dios ha puesto a tus pastores para que puedan ayudarte y darte un sabio consejo con lo cual puedas apagar un pequeño fuego, NO esperes a que al igual que en mi sueño, tu casa, tu hogar ya este completamente destruido.  No digo que NO sea posible una restauración, ya que Dios es especialista en casos así, pero sí creo que es mejor hacerlo cuando el fuego a penas comienza.


Yo te invito a que le pidas al Espíritu Santo que te muestre cuál es ese pequeño fuego que ha comenzado a encenderse en tu hogar, en tu familia y comiences a buscar ayuda en tus pastores, ya que son ellos a los que Dios ha puesto para guiarte.


Oremos y busquemos ayuda para que Dios restaure a nuestras familias!


One Comment

  • Sarahí Espinales

    Gracias por compartir
    Es muy cierto que con pequeñas cosas que dejamos pasar de largo se crean puertas que después en nuestras fuerzas son difíciles de cerrar.
    El cuidar tu hogar, tu relación con Dios y tu familia te mantendrán alerta.

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