Todo hijo debería tener una mamá así!

“Deja llorar a tu bebé recién nacido para que tenga pulmones fuertes!”, “No corras a ver que tiene cuando esté llorando porque te va agarrar la medida!”, “Ya deja de amamantarlo porque después de los 6 meses tu leche ya no es buena para el bebé” Estos y muchos otros “consejos” recibí cuando tuve a mi primer hijo y lo único que logré al escuchar a toooodo mundo y tratar de darles gusto fue una confusión y sentimientos de impotencia terribles! Pero, quién nos enseña cómo ser una buena mamá? Buena según quien?  Todo mundo puede darte “excelentes consejos” a su parecer e incluso hay libros buenísimos que sí ayudan demasiado, pero lo importante es saber que opina Dios acerca este tema, pues de El fue la idea de la maternidad no? Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, así que lo que está escrito en su Palabra sirve para cualquier etapa en la vida, en cualquier época y en cualquier circunstancia en la que nos encontremos.

Como padres cristianos educar a nuestros hijos en tiempos tan peligrosos como los que estamos viviendo, en donde “Si no les enseñas a amar a Dios, el mundo les enseñará a no hacerlo”, es todo un reto y también una gran responsabilidad!

Cada vez el ataque contra las familias es mas brutal y está llegando a los más pequeños por todos lados y cuando te das cuenta de ello sabes que necesitas hacer algo urgentemente, proteger a tu familia se vuelve una prioridad y muchas veces pareciera que nuestros esfuerzos por inculcar en ellos principios cimentados en la Palabra de Dios con la esperanza de que sepan enfrentar y salir victoriosos a estos ataques no parecieran dar resultados pues nuestros hijos muchas veces se ven realmente afectados con el bombardeo que el mundo y la sociedad lanza sobre ellos, no es cierto que la educación que se imparte a ésta generación cada vez está mas alejada de los principios bíblicos? Hay tantas filosofías, ideologías y una falsa espiritualidad en el mundo que si funcionaran, tendríamos una mejor sociedad no? Pero la verdad es que no está funcionando al contrario! cada vez se ponen peor las cosas, así que, mami te animo a que eduquemos a nuestros hijos de acuerdo a lo que Dios nos dice en su palabra:

En Deuteronomio 6:5-9 dice: Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas

En el tiempo donde abundan los “influencers” para todas las edades, nuestros hijos necesitan ver ejemplos verdaderos y reales de lo que debe ser un hijo de Dios y el mayor modelo que ven todos los días, conviven y aprenden, somos nosotros los padres, en este caso nosotras las mamás, así que hay que dejar de escuchar y darle gusto a todo mundo y mejor nos esforzamos por ser:

Una mamá que ame a Dios con TODO…

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas…”

Nuestros hijos necesitan una mamá que de verdad ame a Dios con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas porque ellos aprenderán a amarlo de la misma forma, si ellos son educados en su Palabra, en el temor de Jehová, sabes qué? Sabrán diferenciar entre lo malo y bueno, sabrán desde chiquitos que todo les es permitido pero no todo les conviene (1 Corintios 10:23), sabrán tomar buenas decisiones! No los dejemos a la deriva, que cuando nuestros hijos se encuentren en alguna dificultad sepan a quién acudir, a quien aferrarse, que lo pongan en primer lugar en todas sus decisiones y eso les garantizará una vida llena de bendiciones.

Una mamá que tenga comunicación con ellos…

… y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Nuestros niños necesitan una mamá (también un papá pero ahorita estamos entre mamis) que estén emocionalmente disponibles y se comuniquen con ellos. En tu casa, en el camino, al acostarte y cuando te levantes… aprovecha cualquier momento para hablar la Palabra de Dios a tus hijos y no solo repitiéndoles lo mismo una y otra vez si no alentándolos, preguntándoles cómo estuvo su día, interesándote realmente en su vida,  corrigiéndoles, fomentando en ellos una buena imagen de sí mismos, diciéndoles quiénes son para Dios, y mira, la responsabilidad es de los dos, de papá  y mamá pero siendo realista las mujeres somos las que pasamos más tiempo con ellos, así que apliquemos el versículo que dice que la mujer sabia edifica su casa para que así cuando vengan tiempos difíciles nada pueda derribarla.

Una mamá que les dé identidad…

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;

Si la palabra de Dios está en nuestro corazón lo que saldrá de nuestra boca es bendición, porque lo que hay en tu corazón es lo que sale de tu boca (Mateo 12:34), tenemos algo súper valioso en nuestro cuerpo y por cierto cómo nos encanta usarlo: La lengua!… Es un arma poderosísima porque si la usamos bien daremos vida, si la usamos mal podemos dar muerte. Ponte a pensar, ¿Qué le estoy diciendo a mis hijos? que es lo que más escuchan de mi? Vida? Bendición? Fíjate lo que dice en Proverbios 18:21  La muerte y la vida están en poder de la lengua…

Leo este versículo y vienen a mi mente algunas veces que estando enojada dije palabras muy hirientes que lastimaron y la verdad es que me duele mucho pero ya no lo puedo cambiar! Lo que si puedo cambiar es lo que voy a hacer de ahora en adelante, puedo decidir si las palabras que les diré a mis hijos harán de ellos mejores personas o no.

Usemos palabras que bendigan la vida de nuestros hijos, no importa si vemos o no los resultados inmediatamente, usa frases más seguido como estas: ¡Eres el mejor en eso! ¡Tú puedes! ¡Si Dios contigo quien contra ti! ¡Tú has sido destinado para estar arriba y no abajo! ¡Eres bendecido, amado, respetado, elegido, eres luz dónde estás, estoy feliz de ser tu mamá!

Una Mamá que sea una guía...

Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.  Salmos 127:4

¿Hacia donde estás guiando a tus hijos? Junto con nuestro esposo necesitamos darles destino, no los lancemos como flechas sin dirección, necesitamos estar bien firmes en Dios con el arco en posición y con la mira en el propósito que El tiene para ellos, no estamos en tiempos para descuidarlos y “que cuando crezcan ellos tomen sus decisiones respecto a su fe” si desde ahora siembras en ellos el amor a Dios, pones principios firmes en la Palabra, oras por ellos, eres buen ejemplo, los diriges por el camino correcto, cuando sean mayores no lo abandonarán (Proverbios 22:6) y seguramente llegarán correctamente a su destino…

No se ve nada fácil verdad? Pero sólo acuérdate que si Dios nos dio esta misión, también nos equipó con las capacidades para llevarla a cabo y aún cuando sintamos que ya no podemos más, El es nuestra ayuda, nuestro sustentador, nuestro refugio! Oremos y pidámosle sabiduría que El estará feliz de dárnosla en abundancia, ánimo que estamos juntas en esto aprendiendo y recuerda que…

Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece!!

Filipenses 4:13

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